Nunca abandones tus sueños, pues sólo ellos te harán volar. Esta frase emotiva y que impulsa a concretar los más profundos anhelos, bien pudo haber inspirado a los creadores de Finca Las Moras, la simpática bodega sanjuanina que nació en 1992, a partir de un experimento. Por aquel entonces, un grupo de apasionados por el vino se juntó con la premisa de lograr el primer vino de alta gama de la provincia cuyana. El sueño era difícil, pero no imposible. Las condiciones estaban dadas: óptimo terroir, excelente clima y un equipo humano y profesional estupendo con un sinfín de conocimientos para transmitir. Si hay material de sobra, ¿por qué San Juan no puede tener vinos Premium? Esa era la pregunta fundamental que se hacían estos aventureros de la vid. Para ellos, la hora del cambio había llegado. Los sanjuaninos no sólo debían ser sinónimo de vino de mesa, sino de vino refinado, elegante, complejo. La apuesta era fuerte e implicaba, por un lado, un desafío enorme y por el otro, dejar atrás antiguos prejuicios. Con el incondicional apoyo del Grupo Peñaflor, que lidera el proyecto desde el minuto cero, la intrépida dupla formada por el ingeniero agrónomo Claudio Rodríguez y el enólogo Eduardo Casademont dio el puntapié inicial. “Todo comenzó a modo de experimento. Si bien teníamos confianza ciega en que podíamos obtener productos de muy buena calidad, nunca imaginamos a ciencia cierta los resultados súper positivos que conseguimos. Las Moras es un sueño hecho realidad”, explica Rodríguez, un histórico de Peñaflor (trabaja allí desde hace 15 años). Primero, se realizó una reconversión de las vides comunes por varietales finos y se tecnificó la bodega. Tras nueve años de estudios y ensayos con nuevas variedades, sistemas de conducción, poda, riego, regulación de la producción y vinificaciones múltiples, se obtuvieron vinos maduros, concentrados, alcohólicos y una sensación de dulzura en su paso por boca, algo típico de la región que es conocida como La Tierra del Sol. “Sinceramente, estamos muy felices. Las Moras es nuestro hijo mimado, nuestro amor a primera vista, nuestra pasión. Desde el vamos, quisimos hacer una propuesta diferente, innovadora, que combine el disfrute absoluto con la máxima calidad. Haber logrado el primer vino de alta gama de San Juan y otros productos de excelente relación precio-calidad me emociona muchísimo. Es el resultado de años de esfuerzo. El ensayo y error dio sus frutos. Y aún tenemos muchos más desafíos en el horizonte”, indica Casademont. Lo cierto es que Las Moras elabora tintos y blancos excepcionales, muy ricos. Desde el icono o emblema Mora Negra (blend de Malbec y Bonarda, el tan deseado primer vino de alta gama sanjuanino) y el corpulento Gran Syrah (integra muy bien chocolate, especias, fruta madura y madera), hasta el fresquísimo Pinot Gris o el sorprendente Sauvignon Blanc, un auténtico hallazgo, pues nadie creía que esta variedad iba a adaptarse al clima cálido. Cada producto es una caricia para el paladar. “Nuestras líneas se dividen en Varietales Jóvenes (blancos y tintos frutados, fáciles de tomar; $13), Alma Mora (frutados, con un toque sutil de madera; $18), Reserva (varietales y bivarietales honestos, con 9 y 12 meses en madera; $30), Gran Syrah (soberbio Syrah sanjuanino; $85) y Mora Negra (Blend equilibrado y señorial; $95)”, repasa Casademont. Entre los vinos no convencionales, aparecen el Dulce Natural de Viognier y el Rosado de Syrah (en el rango de los $15) y el espumante Extra Brut ($37), cuyo vino base es Viognier y generó su grupo de fans. Por último, el Black Label es un vino que pasa entre 15 y 18 meses en barricas y sólo se vende al exterior. En relación a este tema, es preciso aclarar que Finca Las Moras ha sido la primera bodega exportadora de San Juan y ocupa la 13ª posición en exportaciones de la Argentina, con presencia en 30 países. “Nuestros principales mercados son Inglaterra y México, donde somos primera marca de vinos argentinos. También tuvimos mucha repercusión en Canadá”, enfatiza Rodríguez. Lo cierto es que la bodega, en poco tiempo, se ganó un lugar en la elite del mundo vitivinícola. Desde sus orígenes, se desarrolló con un ritmo intenso, logró identidad propia y propuso siempre una alternativa para cada momento. “La intención es que Las Moras se beba en una ocasión informal, un asado o una reunión de trabajo. La marca es sinónimo de buena gente, que hace culto de la amistad. En definitiva, invita a aprender cada vez más sobre vinos y a sumar amigos con buena onda”, sintetiza Mayra Maioli, Jefe de Relaciones Públicas y Prensa de la bodega, que agrega: “El secreto del éxito es la unión entre la parte técnica y comercial, que se mancomunaron en pos de lograr el reconocimiento de los vinos sanjuaninos”.
Bendito terroir
Finca Las Moras se estableció desde su nacimiento en el afamado Valle de Tulum, la zona más importante de producción vitivinícola de San Juan. A pocos minutos de la capital, entre la Sierra de Palo y la Cordillera de los Andes, adquirió 407 hectáreas de viñedos. Bendecidas con un sol brillante, un clima seco y una marcada amplitud térmica, no es necesario el uso de productos químicos, confiriendo un cuidado de viñedos natural acorde con las expectativas modernas de salud y ecología basadas en una pasión enológica de elaborar vinos únicos e inolvidables. Entre tunas, higos, membrillos y plantaciones típicas (el paisaje es muy particular), los viñedos se ubican entre los 630 y 1350 metros de altura sobre el nivel del mar, altura que brinda condiciones ideales para el crecimiento natural de las viñas. “Tulum da muy buenos vinos, con alta concentración y notable calidad. Eso se debe a la adaptación de vid al suelo y al clima desértico de elevada amplitud térmica y bajísimas precipitaciones”, resume González. Además de Tulum, Las Moras tiene fincas en Valle del Zonda (950 msnm) y Valle de Pedernal (1400 msnm), la gran apuesta a futuro donde se harán próximas inversiones. Aquí, entre otras variedades, la gran novedad será Pinot Noir. “El lugar es soñado y está inmerso en un paisaje maravilloso, junto a la ladera de la montaña. Pedernal es un lugar único en todo el mundo”, cuenta Casademont.
Datos, estadísticas y otras yerbas
El nombre
Finca Las Moras debe su nombre a las moreras, árbol tradicional de San Juan, que regala sombra durante los abrasadores veranos y reparo en el transcurso de los crudos inviernos. Según la tradición, si las moreras crecen saludables y vigorosas, sin ningún contratiempo producido por el clima o la naturaleza, la cosecha del año será excepcional. Por eso, Las Moras son guardianas de la calidad de las uvas cada año.
El proyecto
Surgió en 1992. La primera cosecha fue en 2001.
La producción
La capacidad en vasija es de 4 millones de litros. La capacidad en roble, 110 mil litros.
Las variedades
Actualmente, los cepajes plantadas en los viñedos son Syrah (la más representativa de San Juan), Bonarda, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Malbec, Tannat, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Semillón y Viognier. En total, la bodega tiene 1000 hectáreas en la bodega.
Los galardones internacionales
Mejor Productor del Año- International Wine & Spirit Competition 2008, Londres, Inglaterra. Alma Mora Cabernet Sauvignon Gran Medalla de Oro 2008- Concours Mondial de Bruxelles, Bruselas, Bélgica. Mejor Productor de Argentina 2005 - International Wine & Spirit Competition, Londres, Inglaterra. Multi-premiaciones a los productos de la bodega en el certamen Catador, Buenos Aires, Argentina.
Ranking
Las Moras es la única marca argentina en el ranking de las principales 50 -Top Brands- marcas importadas del mundo en el Reino Unido para el sector Impulse, ocupando el puesto número 23.
Más de 30 países
La bodega exporta productos a más de 30 naciones. Entre ellas, México, Irlanda, Brasil, Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Caribe, Inglaterra, Dinamarca, Irlanda, Finlandia, Italia, Noruega, Japón, Austria, Holanda y Bélgica.
Destacado
Los vinos de Finca Las Moras son una propuesta innovadora, fruto de años de estudio y trabajo que permitieron redescubrir a la provincia de San Juan como productora de vinos de calidad y estilo internacional.