
Argentina es "un grande" hoy en el mundo del vino, que "puede ofrecer calidad y cantidad" y satisfacer al paladar nacional e internacional más exigente tras enormes mejoras en los últimos 20 años, dijo una experta sommelier de ese país durante un congreso en San Pablo.
"En el mundo del vino, actualmente Argentina demuestra que es un grande que puede ofrecer calidad y cantidad. Las cosechas argentinas son muy buenas en ambos aspectos", declaró Fernanda Orellana, directora de la Escuela Argentina de Sommeliers, al margen del congreso internacional de gastronomía Mesa SP, que se celebra esta semana en San Pablo.
En 20 años, el país sudamericano pasó de consumir vinos de poca calidad a convertirse en uno de los países punteros en la elaboración de vinos de alta calidad, sobre todo a partir de la uva Malbec, muy arraigada en Argentina, precisó la experta. Actualmente existe un fuerte "tirón" de la uva Bonarda, añadió.
Para explicar el fenómeno hay que tener en cuenta dos factores: "la crisis causada por la superproducción y el consecuente excedente, y un acelerado cambio en el paladar del consumidor", argumentó.
Al buen bebedor argentino "ya no le basta la simple elección del pasado entre blanco o tinto. Los bodegueros salieron a exportar y se vieron obligados a mejorar mucho sus vinos, hasta llegar a los niveles actuales de gran calidad y mayores volúmenes de exportación", puntualizó.
Argentina sigue siendo el quinto país productor de vino, "pero ahora con vocación exportadora muy definida", recordó la experta.
Orellana destacó sobre todo que "el vino argentino gusta mucho" en su propio país, donde su consumo sigue asociado "al tango y a la nostalgia" que alimentaron desde sus primeras plantaciones los pioneros italianos y españoles en Argentina.
Otro aspecto que distingue a Argentina entre los países que últimamente han aumentado sus compras y consumo interno, como Estados Unidos o las naciones asiáticas, es que "fue siempre un país de consumo de vino, y esto se debe fundamentalmente a las influencias de Italia y España".
"La intensa inmigración italiana en Argentina, entre 1890 y 1930, provocó la llamada europeización de la ciudadanía y de sus costumbres. Tres millones de italianos llegaron con esperanzas y sueños y su influencia fue permanente, siguiendo hasta nuestros días", explicó.
Además, añadió, "la amplitud de su territorio permite una gran diversidad", ya que se cultivan uvas en las provincias de Mendoza, La Rioja, San Juan, Salta, Río Negro, Neuquén y hasta en la Patagonia.
El interés por el vino en Argentina también se evidencia en la cantidad de estudiantes de enología y para sommeliers. La EAS que dirige Fernanda Orellano cuenta actualmente con más de 130 alumnos por año y tiene franquicias en Colombia, Costa Rica, Panamá y próximamente en Sao Paulo.
El Congreso gastronómico Mesa SP, organizado por el Centro universitario Senac y la revista Prazeres da Mesa, articula durante una semana una amplia programación centrada en la alimentación y en la gastronomía dirigida a profesionales, estudiantes de hotelería y consumidores.
Los vinos argentinos tuvieron su protagonismo la semana previa al foro con la celebración del "Festival Mesa da cidade", cuando establecimientos renombrados de San Pablo armonizaron su oferta gastronómica con vinos de Argentina.