
Despojarse de todo lo conocido, percibir los sonidos del silencio, comprender el lenguaje de la tierra, la armonía de la naturaleza y la causalidad de aquello que nos moviliza para luego desafiar a los sentidos en una verdadera experiencia de descubrimiento.
Así, del mismo modo que el propio momento de la cata, concebimos a cada uno de nuestros vinos. Así nació Chakana.
Los vinos Chakana son producidos en una Bodega construida en la propiedad de Agrelo, en la bella ciudad de Luján de Cuyo, Mendoza.
El lugar cuenta con una capacidad de abastecimiento de 2.000.000 de litros, que se alojan en tanques pequeños para mantener la identidad de cada parcela de suelo. El diseño modular, en tanto, ha sido ajustado al desarrollo del viñedo, mientras que el proceso de elaboración está basado en un manejo muy cuidadoso y controlado de la uva en todas las etapas.
Etimológicamente, Chakana significa puente, por lo que en honor a este significado, Chakana Wiphala cumple la doble función de llevar el sabor de la tierra andina a los consumidores internacionales y devolver su ayuda a los pueblos originarios.
El producto se denomina Chakana Wiphala, como la legendaria bandera indígena que simboliza el reclamo de los pueblos originarios.
Chakana Wiphala se comercializa actualmente en Holanda, Japón, Canadá y Estados Unidos. Y ya se ha contribuido, con más de 100.000 dólares, a proyectos de caridad.
Precisamente, la bodega Chakana, en homenaje al espíritu de su marca, ha desarrollado con la fundación holandesa homónima (Chakana ONG) un producto de caridad que dona una parte significativa de sus ingresos a proyectos de agricultura sustentable y preservación del legado cultural de los pueblos originarios del altiplano andino.
Chakana ONG fue fundada por el antropólogo holandés Hilvert Timmer, quien es un profundo conocedor de la cultura Aymara y quechua, y ha dedicado los últimos años a mejorar la calidad de vida de los indígenas del altiplano boliviano y peruano.
Lo marca la historia:
Chakana se fundó el 2 de mayo de 2002. Ese día la Cruz del sur (constelación llamada Chakana por los indígenas del altiplano andino) asume su posición vertical señalando el comienzo de un nuevo ciclo agrícola.
Desde ese preciso día comprendimos cuál era nuestro norte: crear grandes vinos, que en su espíritu conserven la sabiduría de nuestros ancestros. Un acercamiento entre el espíritu y la materia.
Desde lo comercial, su gerente de ventas, Gonzalo Pérez Cerini, resaltó justamente que siendo una bodega joven, con apenas menos de 10 años, este emprendimiento familiar ha logrado exportar sus productos a 26 países, siendo Estados Unidos y Suecia, los principales mercados. En este tiempo, Chakana pasó de elaborar 100.000 litros a los 2.000.000 que puede producir en la actualidad.
"Somos uno de los emprendimientos más exitosos de la primera década del siglo XXI, que se sostiene gracias a una excelente relación precio-calidad, que es el atributo más percibido por los consumidores", sostuvo Pérez Cerini.
Comenta también su gerente que si bien el mercado interno es hoy una parte minoritaria en sus ventas totales, está creciendo a buen ritmo en los últimos años, apoyado en los esfuerzos de distintos distribuidores en el país, como es el caso para la zona de Bahía Blanca donde, Laco Distribuciones, es quien nos apoya y promueve cubriendo áreas desde el sur de Buenos Aires, La Pampa, Río Negro, Neuquén y llegando hasta zonas como la de Río Gallegos.
La experiencia y trayectoria de Laco Distribuciones en la comercialización de bebidas y su filosofía de trabajo, hacen la combinación justa para que nuestros vinos sigan desarrollándose y ganando cada vez mas adeptos.